Un día cualquiera, a la mañana siguiente a una de nuestras minifiestas nocturnas, me dio por ojear la estantería de mi salón mientras hablaba con un par de amigos sobre qué íbamos a comer. Empecé a sacar libros de cocina, postres, helados y batidos, y así comenzó todo, con la aparición de este pequeñín que adquirí en Lidl hace ya bastante tiempo.
Desde ese día he hecho ya tres batidos con mejor o peor resultado (no todo sale bien a la primera), pero siempre me lo he pasado bien preparándolos y mucho mejor bebiéndolos, así que pensé: ¿Por qué no abrir un blog contando mis batallitas? Y tras una semana debatiéndolo con mi interior, aquí está. Espero que disfrutéis de la visita y de los batidos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario